Con Misericordia y Confianza en Dios, seguros que Dios sana y mueve los corazones, de la misma forma que lo ha hecho con nosotros.

Sin duda el aborto causa un profundo sufrimiento que lesiona gravemente el corazón y la conciencia, por ello lo Primero es no juzgar a nadie eliminando cualquier prejuicio sobre las personas que han promovido o practicado el aborto para poder ofrecerles la Misericordia que cura las heridas, da nueva Vida, Alegría y Esperanza.

Lo siguiente es Confiar en Dios, estamos seguros que si Él movió nuestros corazones para realizar esta Obra también lo hará con aquellas personas que deben ofrecer algo de su tiempo, ayuda material o hacer el aporte económico tan necesario para desarrollar nuestra labor.

Y finalmente, enfocamos nuestro esfuerzo y buena determinación para desarrollar los diferentes programas y proyectos que nos hemos propuesto en la Fundación, en el enlace Nuestro trabajo es y Quieres ayudar? puedes encontrar más información sobre las líneas de acción y la forma cómo puede apoyar.